Flamencos contra Franco. Homenaje a Francisco Moreno Galván

Mañana se celebra la jornada Flamencos contra Franco. Homenaje a Francisco Moreno Galván. Está organizada por el Centro de Estudios Andaluces, en colaboración con la Bienal de Flamenco de Sevilla. La jornada se desarrollará el viernes 14 de septiembre, en la Casa de la Provincia. Mostrará la revolución que se gestó desde el mundo flamenco y la cultura para conseguir las libertades. También influyeron en el proceso autonómico andaluz.

Académicos, críticos, periodistas, músicos y profesionales del flamenco profundizarán en el llamado “flamenco protesta”. El nacimiento de este estilo se remonta a los años de la Segunda República, la Guerra Civil y la Posguerra. Sin embargo, adquiere su máxima expresión en la dictadura y los años de la transición.

En este periodo destacó por su compromiso político y social Francisco Moreno Galván. Artista multidisciplinar, brilló como pintor, poeta, diseñador y escultor. Además, revolucionó las letras del flamenco y descubrió a uno de los más importantes cantaores: José Menese.

Una exposición y un recital de sus más celebradas letras servirán para rendirle homenaje para conmemorar el 20 aniversario de su muerte en 2019. También se celebrará el 50 aniversario de la Reunión de Cante Jondo de La Puebla de Cazalla. Este festival, declarado de interés turístico de Andalucía, fue impulsado por Moreno Galván y Menese, además de otras personas. Se inició en 1967 con el fin de devolver al flamenco su función de expresión y agitación social frente al franquismo.

Flamenco y revolución

Los orígenes del flamenco se remontan a finales del siglo XVIII. Nace como respuesta ante la injusticia, la opresión, la explotación, los problemas con el reparto de la tierra, el duro trabajo en el campo, también en las minas. Surge de quienes siendo analfabetos e iletrados y no teniendo conciencia de reivindicación social, sí la tienen de un profundo conocimiento del dolor y del sufrimiento… “Mira si soy desgraciao que estoy deseando morirme pa’ dormir bajo techao”.

Y como cultura viva, crece y se expande hacia nuevas formas y nuevos públicos y evoluciona. Así, con la entrada del siglo XX llega a la profesionalización de los intérpretes y de los espectáculos. También adapta sus letras, pero manteniendo en esencia su razón de ser como expresión de las emociones más radicales, aunque ya en sentido colectivo.

El flamenco ya no es solo un cante para el lamento o la resignación ante la realidad que toca. También es un cante que aúna la voz del pueblo y su rechazo ante lo que le hace revolverse en los convulsos años de la República, la Guerra Civil y la dura posguerra.

Grandes figuras se convirtieron en cantaores rebeldes

Antonio Mairena, Juanito Valderrama, Manuel Vallejo, Guerrita o La Niña de los Peines fueron algunos de los cantaores rebeldes. Todos ellos lucharon con su voz para defender sus ideales, algunos incluso con las armas como Corruco de Algeciras, que perdió su vida durante la contienda. Cantaores de la libertad, de la República, de la bandera tricolor, que no corrieron la misma suerte. Obligados a adaptarse y a subsistir a duras penas como José Cepero y Ramón Perelló; otros no tuvieron más opción que exiliarse como Miguel de Molina, que marchó a Argentina. O en el peor de los casos, morir encarcelados o asesinados ante un pelotón de fusilamiento como el Chato de las Ventas.

El franquismo trajo consigo años oscuros para el flamenco. Fue utilizado por el régimen para dotar al Estado de un folclore propio, previa adaptación y censura, e interpretado sin esencia. Una suerte de “nacionalflamenquismo” que subrayaba sus aspectos lúdicos y triviales. Mientras postergaba su naturaleza de quejío de un pueblo –el gitano– históricamente castigado. El flamenco “de verdad”, perseguido, pasó a la clandestinidad.

Flamenco protesta

Es en los últimos años de la dictadura y, sobre todo, durante la transición, cuando el flamenco reivindicativo resurge en toda su plenitud. El proceso de cambios que España vivió en la década de los años sesenta –con una nueva coyuntura socioeconómica favorecida por la aplicación de los Planes de Desarrollo y el fomento del turismo, principalmente– ofrecía un cierto grado de apertura al aislacionismo. Aquella España comenzaba a contemplarse en el espejo de Europa y a incorporar costumbres propias de la sociedad de consumo: cine en tecnicolor, impacto de la televisión y de la publicidad, primeros automóviles utilitarios y electrodomésticos, etc., mientras los jóvenes asimilaban nuevos productos culturales: la música rock y pop, las neovanguardias artísticas y modos de vida underground que en otros países ya movilizaban a amplios colectivos sociales.

La sociedad experimentaba una transformación que se tradujo en nuevas corrientes de renovación artística. Así, el flamenco, lejos de permanecer expectante, se vio influido por estos cambios al igual que la literatura, la pintura, la arquitectura o el teatro. En este periodo son muchos los artistas flamencos que cantan a la libertad y la justicia, a la democracia y al autonomismo andaluz.

Voces que no callaron

Muchas fueron las “voces que no callaron”, parafraseando el título del libro-disco del cantaor granadino, investigador y escritor Juan Pinilla: Enrique Morente, José Menese, Juan Peña ‘El Lebrijano’, El Cabrero o Manuel Gerena, considerado de entre todos los flamencos que decidieron prestar sus voces a la lucha contra el franquismo como el estandarte del “flamenco-protesta”. Gerena, el “cantaor de la Transición”, visitó los calabozos más de trescientas veces. “Mientras tenga que cantar soy un cantaor que no me callo… Si la voz me corta un rayo, me sobra voluntad para seguir siendo un gallo”.

Por su compromiso con la lucha por la libertad y la democracia, en esta generación de “subversivos” podrían incluirse también a los bailaores Mario Maya y Antonio Gades o a los creadores teatrales Juan Bernabé y Salvador Távora. El primero como fundador del Teatro Estudio Lebrijano, fue uno de los grandes innovadores de la escena andaluza junto a Távora. Incorporó a las tablas un nuevo imaginario flamenco con ‘Quejío’, un aldabonazo para la lectura del flamenco sin folclorismos.

Homenaje a Francisco Moreno Galván

‘Francisco Moreno Galván: Reunión de Arte Jondo’ es el título de la exposición que el Museo de Arte Contemporáneo José María Moreno Galván de La Puebla de Cazalla lleva a la Casa de la Provincia. El objetivo es rendirle homenaje con motivo del 50 aniversario de la Reunión de Cante Jondo, de la cual fue uno de sus impulsores e ideólogos, además de cartelista. La muestra será inaugurada en el marco de la jornada ‘Flamencos contra Franco’ y se podrá ver hasta el 14 de octubre.

A modo retrospectiva de la historia visual de este festival, incorpora tanto la cartelería original. Está firmada por Francisco Moreno Galván en sus 50 ediciones, a excepción de la 26, en 1994, que encargó a su amigo Joaquín Sáenz. También se mostrará una colección de sus pinturas propiedad del Museo y de colecciones particulares. Obras dedicadas de artistas contemporáneos como Joan Miró, Jorge Oteiza o Pascual de Lara. Además de una colección de fotografías de los artistas flamencos que han ido desfilando en cinco décadas de Reunión.

Uno de los ponentes de la jornada es Miguel Ángel Rivero, delegado de Cultura del ayuntamiento morisco. También estará presente Juan Diego Martín Cabeza, gestor cultural del CICUS y autor de una tesis doctoral sobre Francisco Moreno Galván, su tío abuelo. 

Una afición que nace desde niño en La Puebla de Cazalla

La afición al flamenco de Francisco Moreno Galván le venía desde muy niño. Fue en su Puebla de Cazalla natal donde su afición se acrecentó. Pero se afianzó en sus años de estudiante en la Escuela Superior de Bellas Artes de Sevilla (1941-1946). Allí frecuentaba lugares como Triana o la Alameda de Hércules, de gran tradición flamenca.

Tras ser premiado por la Diputación de Sevilla con la Beca Murillo en 1949, se marcha dos años a Madrid. Periodo que coincidió con la difusión de la obra vanguardista de El Paso y Equipo 57. En estos años madrileños conocerá a personajes como Chumy Chúmez, Antonio Mingote, Fernando Quiñones, Antonio Gala o Caballero Bonald, entre otros. Participó en la 1ª Bienal Hispanoamericana de Arte (Madrid), en la 2ª de La Habana y en la 2ª Bienal del Mediterráneo, celebrada en Alejandría. Además realizó una gran cantidad de trabajos decorativos y murales. Por todo ello consiguió importantes premios por la decoración de prestigiosos edificios a escala nacional.

El contacto con el mundo flamenco y el descubrimiento de José Menese hacen que su interés se centre en este arte. Así, comenzó a dedicarse a él en plenitud: produce dibujos de artistas flamencos, carteles, exposiciones… Una manera de hilvanar modernidad y cultura popular, además de una posibilidad de acercar al pueblo el arte de vanguardia.

Letras de Francisco Moreno Galván en la voz de Juan Menese

Sin embargo, su faceta más destacada será la de letrista, una labor que inicia hacia 1962. Moreno Galván concebía el flamenco como “la manera más hermosa de denunciar y protestar”. Por ello, creció en él la necesidad de crear letras frescas que se alejasen de los tópicos para “cantar y contar la vida”. Así fue como revolucionó el cante, abordando como nadie hasta entonces la renovación de las letras flamencas. Consiguió readaptar su temática para traerla hasta hoy. Sus composiciones son verdaderos romances que muestran su respeto profundo por la tradición y la cultura andaluzas. Además de su compromiso social con el tiempo que le tocó vivir. Surgieron letras originales, llenas de garra y fuerza, comprometidas con la libertad: “…Qué hermosa es la libertá y algunas veces cavilo que siendo cosa tan grande esté pendiente de un hilo…”.

Las jornadas ‘Flamencos contra Franco’ concluirán con un recital de cante flamenco por parte de Juan Menese, sobrino de José Menese. Él pondrá voz a las letras de Francisco Moreno Galván.

Loading Facebook Comments ...

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.